Madrid, 6 de diciembre de 2022

Este 6 de diciembre, los españoles celebramos el cuadragésimo cuarto aniversario de la ratificación del pueblo español de nuestra Constitución. No se trata de un aniversario cualquiera, sino de la celebración de la España democrática nacida tras un ejemplar proceso de transición.

Nuevas Generaciones revindica, hoy más que nunca, el espíritu de la Transición, fiel reflejo de nuestra tradición constitucional. España está hoy más crispada y polarizada que nunca. Por eso, nuestro deber moral es recordar y celebrar el hito que alcanzó el pueblo español hace 44 años. Ni siquiera las heridas de nuestra historia, impidieron a los españoles abrazarse y superar diferencias para construir juntos una de las constituciones más avanzadas del mundo. Es el mejor reflejo de la generosidad de la sociedad española y de su afán democrático.

En estos 44 años España ha protagonizado las mejores páginas de su historia. Nos integramos en la Unión Europea, construimos un estado de bienestar modélico y admirable y pasamos a formar parte del club de las grandes democracias liberales del mundo. Sin embargo, España también pagó el terrible peaje de la lucha contra la violencia armada y el terrorismo para poder mantener viva nuestra democracia. Hoy, también debemos conmemorar a todas las víctimas y las familias que han sufrido las consecuencias de tales actos, gracias a su sacrificio hoy seguimos disfrutando de nuestro estado de bienestar.

Este 6 de diciembre, Nuevas Generaciones llama a todos los jóvenes españoles a que renovemos el pacto constitucional. Somos herederos de una España de concordia y libertad y debemos ser responsables. El constitucionalismo joven es fundamental para mantener vivo este gran legado. Renovar el pacto constitucional, implica alcanzar grandes consensos. Por eso, apelamos a la unida y pedimos al resto de formaciones políticas que trabajen para lograr ese gran consenso sobre la reforma del artículo 49 de la Constitución.

Nuevas Generaciones renueva hoy su compromiso con la Constitución. Por eso, debemos señalar el mayor de los peligros a los que se enfrenta, que es la degradación institucional que vive nuestro país desde la llegada al gobierno de Pedro Sánchez. Nuestra Carta Magna se fundamenta en la unidad nacional, la soberanía del pueblo español y nuestra confianza en el jefe del estado, Felipe VI. Por tanto, quien deroga garantías constitucionales como el delito de sedición o la independencia judicial está atacando la vigencia de nuestra Constitución.

Con el vivo recuerdo de los padres de la Constitución, hoy proclamamos nuestro compromiso para seguir construyendo nuestro proyecto político. Fieles a nuestra historia, seguiremos trabajando en defensa del interés general y por la continuidad de nuestra Constitución, siempre enraizados en sus principios y valores.

¡Viva España! ¡Viva la Constitución!